¿Cómo brindar un espacio emocionalmente seguro a las niñas y niños?

Cuando hablamos de entornos seguros y protectores de la primera infancia generalmente pensamos solo en aquellos espacios donde las niñas y niños no corren riesgos, cuando tienen un techo, alimentación, pero olvidamos que también hay otras condiciones que ellas y ellos necesitan para que alcancen su máximo potencial.

Es importante, que desde nuestro rol como mamá, papá, maestra/o, cuidador/a o cualquier persona adulta que esté vinculada a niños y niñas, generemos espacios donde puedan expresarse, tener sentido de pertenencia, que se sientan apreciados/as, acogidos/as, que se sientan a gusto, protegidos/as y seguros/as, de esta forma estaremos generando espacios protectores a nivel emocional.


Como personas adultas debemos garantizar la calidez emocional con la que nos relacionamos con los niños y niñas, y cuando hablamos de calidez nos referimos al buen trato que le damos, a la empatía con la que nos dirigimos, al acompañamiento y protección que damos, a las expresiones de cariño, al tomarlo en cuenta en las decisiones, a confiar en él/ella ¿nos ponemos a su nivel y en sus condiciones o pensamos desde nuestra mirada de adultos?

Los entornos protectores son responsabilidad de todos y todas, ya que los niños y niñas no solo están en el hogar, también en la escuela, la comunidad, etc. Es valioso tener conexión con ellos/as, adaptar nuestro lenguaje acorde a su edad, escuchar con atención sus palabras, reconocer y validar sus emociones, reconocer y felicitar por su esfuerzo, ser tratados con respeto en todo momento, sobre todo cuando hay conflictos, resolverlos sin violencia física, ni emocional.

Un entorno protector emocional implica también, contar con espacios abiertos para jugar, que se puedan movilizar con seguridad, que los espacios donde se desenvuelven tengan luminosidad, colores, ventilación, decoración personalizada acorde a sus gustos.

Solo estaremos garantizando un entorno seguro y protector, cuando se den los espacios de buen trato afectivo hacia los niños y niñas.

Entonces, ¿qué actividades puntuales podemos hacer?

-     👉Dejar que expresen sus emociones, escucharlos/as cuando hay enojo, tristeza, alegría, miedo, preocupación y hacerles saber nuestro interés y apoyo, dejando de lado la computadora, el celular, televisor.

-     👉 Intercambiar afecto físico, como abrazos, cosquillas de manera respetuosa, siempre y cuando el niño o niña se sienta cómoda/o.

-         👉 Decirles afirmaciones positivas: ¡qué bien lo hiciste! ¡estoy orgullosa/o de ti!

-          👉Orienta a la niña/o para tomar sus propias decisiones.

-         👉 Pregúntale ¿cómo estuvo su día? ¿qué hizo? Para fomentar el dialogo y confianza.


Referencia.

UNICEF.(2020).Cuadernos para la acción local, medidas para la creación de entornos protectores de cuidado y recreación para la infancia y adolescencia en el post-confinamiento. UNICEF España

 


Comentarios

Anónimo dijo…
Valiosa información
Unknown dijo…
Me encanta su aporte ya que muchas veces las madres, padres y cuidadores quieren que las niñas y niños hablen, piensen y sientan como un adulto.

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