La educación, el juego y los hombres dentro de la primera infancia.
La
educación se entiende como el primer proceso de transmisión en la que existe
una intención y un fin, dirigidos a varios sujetos. Como primer punto tenemos la
educación cultural que se inicia en la familia y como segundo punto, la
educación que se da en la escuela acompañada por personas preparadas que
transmiten el conocimiento central para grupo etario.
La
educación en el mundo tiene la obligación de promover la Equidad por medio de
programas educativos donde todas las personas educadoras sean sujetos activos
en la implementación de su conocimiento, es decir el involucramiento de
personas de sexo masculino en los roles de educadores dirigidos a la primera
infancia, por la necesidad de generar transformaciones en los niños y niñas,
partiendo de experiencias de intercambios emocionales con la finalidad de
favorecer las relaciones de igualdad de género.
Las
prácticas de crianza aplicadas a la niñez en la primera infancia hacen referencia
a las prácticas que aplican sus padres o cuidadores dentro del núcleo familiar,
asentadas en creencias personales, tradiciones familiares, patrones
establecidos por la cultura, conocimientos, costumbres e ideas que las personas
asumen durante el proceso de socialización de cómo “debe” realizar la crianza,
cuidado y educación de los niños y las niñas.
Los hombres en la labor de la primera infancia.
Los
hombres en el desempeño de la primera infancia pueden resaltar las fortalezas y
necesidades para generar confianza equitativa de niños y niñas, ya que el
contacto de una persona de sexo masculino genera una comprensión directa en el
diagnóstico de cada niño encaminadas a generar igualdad en la subjetividad de
los niños, con el propósito de resaltar que la educación en primera infancia la
puede desempeñar tanto una persona de género femenino como masculino.
Los
hombres y el juego
El
propósito de un tiempo de juego de calidad entre padres e hijos es compartir un
buen momento lleno de alegría. Los padres (hombres) y los niños pueden disfrutar
gratamente de una diversión sencilla. El tiempo de juego entre padres e hijos
no necesariamente tiene que enseñar algo nuevo o educativo cada vez sino en
compartir un momento agradable en compañía, disfrutando y participando juntos. Un momento agradable a través del juego le
dará al niño seguridad, fortalecerá su autoestima y contribuirá a su felicidad.
Por
esto y más en este blog les dedicamos este espacio a las mamás, papás y personas cuidadoras para
resaltarles la importancia, los beneficios y ventajas de jugar con los niñas y
niñas. Ya que es necesario el acompañamiento del juego, la educación y los hombres
padres de familia. Recuerda el juego es necesario para fortalecer sus
conocimientos y habilidades para el cumplimiento efectivo de sus roles y
responsabilidades en función de un desarrollo integral infantil y que mejor
manera de contribuir todos y todas a esto.

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